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El desafío de la narración de audiolibros

16/11/2023

Tabla de contenidos

El desafío de la narración de audiolibros

¡Bienvenidos, entusiastas de la locución! Como todos sabéis el trabajo de un locutor abarca una gran diversidad de ámbitos, desde la narración de textos corporativos, locución publicitaria, caracterización de personajes, proyectos de e-learning, audioguías… Cada una de estas facetas de la profesión tiene sus características propias y precisa de unas habilidades muy diferentes así como de unos requerimientos técnicos específicos. En este sentido, la narración de audiolibros es posiblemente uno de los trabajos que más retos plantea. Veamos por qué, y aprendamos que es necesario para poder narrar audiolibros como un profesional.

audiolibros

Desafíos físicos

El primero de los retos que plantea la narración de audiolibros es la gran exigencia física que supone. Como puedes imaginar, aunque cualquier script supone un desafío, no es lo mismo la grabación de un pequeño texto publicitario de 100 palabras que narrar un libro de más de 30.000. Será necesario distribuir la grabación a lo largo de varios días. Deberemos ser conscientes de nuestras limitaciones físicas, y no hacer sesiones de grabación demasiado largas. Sesiones prolongadas de una hora o incluso más no sólo pueden provocar daños en nuestra voz, sino que el agotamiento, y dependiendo del contenido, por qué no decirlo, el aburrimiento, pueden repercutir en la calidad del trabajo que estamos realizando. Es muy complicado mantener la viveza, y transmitir lo mismo al principio de una sesión que después de 30 minutos de trabajo. Con sesiones largas corremos el riesgo de sonar monótonos y aburridos, por lo que debemos evitarlo.

Como alternativa recomendaría realizar sesiones de grabación de 30 ó 40 minutos, finalizando siempre que sea posible al final de un capítulo completo. A continuación procederemos a trabajar en la edición de esa sesión, aprovechando este tiempo para relajar nuestras cuerdas vocales, hidratarnos y avanzar en el arduo trabajo que supone la producción de un audiolibro. Además ir alternando entre grabación y edición hará más ameno el trabajo.

Mantén el tono

Realizar múltiples sesiones incluso en días diferentes plantea también el reto de que no se perciban cambios en la entonación, ritmo, estado de ánimo… entre una sesión y otra. Por eso es importante intentar terminar las sesiones al final de un capítulo o bloque. Es aconsejable también comenzar nuestra sesión de grabación escuchando el párrafo anterior y repitiéndolo, es decir leyendo de nuevo el último párrafo de la sesión anterior. Luego desecharemos esta parte, pero nos servirá de “calentamiento” y para coger el tono adecuado.

Por otra parte, es fundamental mantener un tono relajado. Con textos muy largos es fácil tender a acelerarnos en el proceso de grabación. Debemos intentar leer de manera reflexiva, lenta, cuidando las pausas. El oyente tiene que tener tiempo de asimilar lo que le estamos contando.

Adaptación al contenido

Igualmente tenemos que tener en cuenta que no todos los audiolibros son iguales. No es lo mismo un ensayo sobre economía que un cuento para niños con diferentes personajes. En libros de no ficción, generalmente utilizaremos un tono más neutro, explicativo, que transmita seguridad, aunque evitando caer en la monotonía. En libros con diferentes personajes deberemos tratar de utilizar un tono ligeramente diferente para cada uno de estos personajes (no imitar voces, sólo cambiar la entonación), de manera que el oyente pueda identificar quién está hablando en cada momento. Por supuesto deberemos mantener una cierta consistencia a lo largo de todo el texto.

Retos técnicos

Por último la edición y postproducción también planteará sus propios retos. Sesiones largas de edición harán peligrar la imprescindible concentración para corregir cualquier pequeño error que hayamos podido cometer en la grabación. Además debemos tener en cuenta que las distintas plataformas de audiolibros existentes como ACX, exigen unos determinados requerimientos técnicos que debemos cumplir, como audio entre -23dB y -18dB, picos inferiores a -3dB, ruido no superior a -60dB, y otros muchos.

Conclusión

En definitiva la producción de un audiolibro es un trabajo arduo, laborioso, con multitud de retos tanto físicos, mentales y técnicos, que puede suponer un auténtico desafío. Sin embargo es un proceso igualmente satisfactorio. El momento de leer la palabra FIN después de varios días de trabajo, es realmente único para cualquier locutor de audiolibros.

Espero que estas líneas te hayan servido para por lo menos hacerte una pequeña idea de la complejidad que implica la narración de un audiolibro. ¿Te animas a narrar el tuyo? ¡Adelante! con estos pequeños consejos y algo de paciencia seguro que consigues un buen resultado. Por otra parte, si necesitas una narración profesional, recuerda que en Eriel Studio tenemos una gran experiencia en la narración de todo tipo de contenidos, incluyendo por supuesto audiolibros, contando con más de 40 libros producidos. No dudes en visitar nuestra web para escuchar algunas muestras y obtener más información.

¡Hasta pronto!